Coge un espejo y mírate a los ojos, no dejes de mirar hasta que encuentres a tu ser interior, que te ama y te adora, esa parte de ti, sabia, que te guía, que te habla del camino a seguir, esa parte de ti que todo lo sabe y que jamás te criticaría.
Mírate a los ojos y deja de tener tanta tolerancia al dolor, ama, ama la sensación de amar, ama lo que haces, ama dónde estás, porque solo tú tienes el control de cada situación, de cada relación, no buscas que te amen, lo que quieres es amar.
Los otros no te hacen nada, responden a tus vibraciones, los otros tienen el control de sus emociones, pero no de las tuyas, y ahora que sientes que ya no te aman, date un respiro, respira, llena los pulmones de aire, le estás pidiendo a otro que cree en tu realidad para tú sentirte bien ¡¡, y no se trata de eso, se trata de que aprecies al otro, sí, tal y como es ahora, enfocate solo en los aspectos positivos que deseas ver en él, y solo eso verás.
Y hazlo por egoísmo puro, para sentirte bien tú, porque lo que quieres es sentirte bien, no quieres que te amen, no quieres un coche, no quieres más dinero, lo quieres porque crees que te sentirás mejor, entonces, lo que quieres es sentirte bien, ahora, y después todo llegará a ti.
Ester
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